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El Rottweiler no es solo una de las razas más imponentes del mundo canino: es, ante todo, un símbolo de lealtad, fortaleza y nobleza. Detrás de su poderosa musculatura y su mirada firme se esconde un perro profundamente equilibrado, inteligente y protector, capaz de crear un vínculo inquebrantable con su familia. Sin embargo, su reputación suele estar rodeada de mitos, prejuicios y malentendidos que distorsionan su verdadera esencia.

Quienes han tenido la oportunidad de convivir con un Rottweiler saben que no se trata de un perro agresivo por naturaleza, sino de un animal seguro de sí mismo, obediente y extremadamente fiel, que responde con amor y entrega cuando recibe una educación adecuada. Su instinto protector, combinado con una gran capacidad de aprendizaje, lo convierte tanto en un excelente perro de familia como en un guardian confiable.

En este artículo descubrirás las características reales del Rottweiler, desde su personalidad y comportamiento hasta sus habilidades, temperamento y necesidades. Comprenderás por qué esta raza ha sido utilizada durante siglos en tareas de protección, trabajo y compañía, y por qué, bien educado, puede ser uno de los perros más equilibrados y confiables que existen.
Si alguna vez te has preguntado qué hay realmente detrás de este poderoso perro, aquí encontrarás todas las respuestas. 🐾

Características del Rottweiler

Rottweiler: origen de la raza y función histórica

El origen del Rottweiler se remonta a los perros boyeros que acompañaban a los romanos en sus campañas por Europa. Aquellos canes robustos, criados para conducir y proteger el ganado, dejaron su huella en la región de Rottweil (sur de Alemania), donde, con el tiempo, se consolidó un tipo de perro poderoso, fiable y orientado al trabajo.

Durante la Edad Media y la era preindustrial, el Rottweiler alcanzó su fama como “perro de los carniceros de Rottweil” (Metzgerhund). Su papel era doble: arrear reses desde los pastos hasta los mercados y custodiar la recaudación del dueño en el trayecto de regreso. Esta combinación de instinto de guarda, coraje y resistencia lo convirtió en un auxiliar indispensable para comerciantes y ganaderos.

Con la llegada del ferrocarril y la modernización del comercio en el siglo XIX, el transporte de ganado por caminos disminuyó y, con ello, la utilidad tradicional de la raza. Lejos de desaparecer, el Rottweiler se reorientó: su solvencia para vigilar, rastrear y obedecer bajo presión lo llevó a desempeñar funciones de servicio público, especialmente como perro de guarda y de apoyo policial y militar a comienzos del siglo XX.

Estándar de la raza (FCI): tamaño, peso, proporciones y manto

Dentro de las Características del Rottweiler definidas por la FCI (Estándar nº 147), la raza se describe como un perro robusto, compacto y poderoso, con medidas y acabados muy concretos.

Tamaño y peso (a la cruz)

  • Machos: 61–68 cm; peso proporcional al tamaño (aprox. 50 kg en buen estado corporal).

  • Hembras: 56–63 cm; peso proporcional (aprox. 42 kg).
    Nota: La FCI fija alturas; el peso debe guardar proporción, evitando excesos.

Proporciones esenciales del conjunto

  • Estructura ligeramente más larga que alta, manteniendo un perfil compacto (sin exageraciones).

  • Pecho amplio y profundo, con buena arqueadura costal y antepecho marcado; línea superior firme.

  • Cabeza potente y bien proporcionada al cuerpo; stop definido; hocico fuerte (ni puntiagudo ni alargado).

  • Cuello musculoso, sin papada; espalda recta y sólida; grupa levemente inclinada.

  • Angulaciones delanteras y traseras equilibradas para permitir un movimiento fluido, largo y enérgico.

Manto (pelaje y color)

  • Pelo de cobertura corto, denso, duro y liso, bien pegado al cuerpo.

  • Subpelo presente (dependiente del clima), no visible a través del pelo de cobertura.

  • Color: negro con marcas fuego bien definidas y de tono pardo-rojizo en mejillas, hocico, pecho, extremidades, cejas y bajo la cola; los bordes deben ser nítidos y sin extensiones excesivas.

Apariencia y morfología: cabeza, cuerpo, color y marcaciones

El Rottweiler impresiona por un conjunto armónico y poderoso, sin excesos. Cada rasgo cumple una función y encaja con el resto para ofrecer un perro compacto, eficiente en el movimiento y con presencia inconfundible.

Cabeza: poderosa y proporcionada
Cráneo ancho, con stop marcado que no rompe la armonía del perfil. El hocico es fuerte y recto, con buena amplitud nasal y trufa negra; los labios cierran bien (pigmentación oscura) y la mordida ideal es en tijera. Los ojos, medianos y marrón oscuro, aportan una expresión atenta y segura. Las orejas, triangulares y de inserción alta-media, caen pegadas y ensanchan ópticamente la cabeza cuando están bien llevadas.

Cuerpo: compacto, sólido y funcional
El rectángulo es ligeramente más largo que alto, con una línea superior firme desde la cruz hasta la grupa. El pecho es profundo (aprox. mitad de la altura a la cruz), con antepecho marcado y buena arqueadura costal; el dorso es corto y musculado, la grupa levemente inclinada favorece el impulso. Cuello fuerte, sin exceso de piel. Extremidades delanteras rectas y muy aplomadas; traseras con angulaciones equilibradas que permiten un tranco amplio y potente sin perder estabilidad.

Color: negro intenso con fuego preciso
El color base es negro sólido y brillante. Sobre él destacan marcaciones fuego (de tono castaño/rojizo) bien delimitadas, sin mezclas ni decoloraciones.

Marcaciones: colocación clásica y limpia
Las marcas fuego deben aparecer en puntos concretos: mejillas, hocico (no invadiendo la caña nasal), cejas, parte interna de orejas, pecho (normalmente dos placas), metacarpos y metatarsos, parte inferior de las extremidades, periné y bajo la cola. Se valoran bordes nítidos y simetría; manchas demasiado extensas, pálidas o irregulares restan tipicidad.

Pelaje Característico del Rottweiler

Carácter y temperamento del Rottweiler: seguro, leal y protector

El Rottweiler destaca por un carácter equilibrado y una seguridad serena que, bien encauzadas, lo convierten en un compañero fiable. Dentro de las Características del Rottweiler, su temperamento combina lealtad profunda, instinto de protección y una gran estabilidad emocional: no reacciona por impulso, evalúa y responde con firmeza cuando es necesario.

Confianza y estabilidad. Es un perro seguro de sí mismo, con tolerancia al estrés y autocontrol. Ante estímulos nuevos, mantiene la calma y observa antes de actuar. Esta estabilidad es clave para su convivencia en entornos urbanos o familiares.

Lealtad y vínculo. Forja un apego sólido con su familia y disfruta estando cerca de sus personas. Esa lealtad se traduce en disponibilidad para cooperar, gusto por el trabajo y capacidad de concentración cuando se le propone una tarea.

Instinto protector responsable. Su protección nace de la seguridad interna, no de la agresividad. Un Rottweiler bien socializado disuade con su presencia, marca límites con claridad y solo escala si la situación lo exige. La claridad de normas en el hogar ayuda a que ese instinto se exprese de forma adecuada.

Inteligencia y sensibilidad. Es inteligente y receptivo, pero también sensible al manejo: responde mejor a instrucciones coherentes, tono sereno y refuerzo positivo. La consistencia del guía potencia su obediencia sin apagar su iniciativa.

Sociabilidad bien trabajada. No es un perro “de todos”, pero sí puede mostrarse correcto y educado con extraños cuando aprende a leer contextos y se le enseñan presentaciones calmadas. Con su familia, es afectuoso y tiene un punto juguetón que sorprende por su talla.

Nivel de energía y ejercicio: cuánto necesita y tipos de actividad

El Rottweiler es un atleta funcional: no es hiperactivo, pero necesita trabajo constante para estar equilibrado. Cuando su energía se canaliza bien, gana en calma dentro de casa, atención en el adiestramiento y salud articular y cardiovascular.

¿Cuánto ejercicio necesita?

  • Adultos sanos: entre 60 y 90 minutos diarios de actividad dividida en 2–3 sesiones, combinando trabajo físico y mental.

  • Cachorros y jóvenes (hasta el cierre de placas de crecimiento): sesiones cortas y frecuentes, siguiendo la pauta de ~5 minutos por mes de edad por salida, evitando saltos y impactos prolongados hasta los 15–18 meses.

  • Seniors: 30–60 minutos de ejercicio bajo impacto (paseos ágiles, olfato, natación), adaptando intensidad a su condición.

Tipos de actividad que mejor le sientan

  • Cardio controlado: caminatas a buen paso, trote suave y senderismo en terrenos estables.

  • Trabajo de olfato (rastreo, búsqueda de premios/objetos): lo fatiga mentalmente y reduce conductas por aburrimiento.

  • Obediencia y habilidades (señales básicas, posiciones, junto, llamada): 5–10 minutos muy enfocados son oro para su autocontrol.

  • Deportes caninos adecuados: IGP/obediencia, mantrailing/rastro, carting (tiro de pequeño carro), canicross moderado y natación (excelente para proteger articulaciones).

  • Juegos estructurados: traer la pelota con reglas (salidas controladas, final claro), tug con normas y flirt pole en superficies seguras y tiempos cortos.

Claves para hacerlo bien

  • Calienta y enfría: 5 minutos de marcha antes/después; estiramientos suaves y hidratación disponible.

  • Superficies y clima: prioriza suelo firme y antideslizante; limita impactos en asfalto y evita picos de calor (sus capas y masa muscular elevan el riesgo de golpe de calor).

  • Ritmo progresivo: aumenta volumen o intensidad, nunca ambas a la vez. Programa 1 día ligero por semana para recuperar.

  • Mente activa, perro tranquilo: 15 minutos de olfato o puzzles cansan más que 45 de carrera sin objetivo.

Señales de ajuste

  • Falta de ejercicio: inquietud en casa, demanda excesiva de atención, destrucción por aburrimiento.

  • Exceso o mala carga: cojeras leves tras el ejercicio, rigidez al levantarse, jadeo prolongado o apatía inusual al día siguiente. Ante dudas, reduce, descansa y consulta.

Plan orientativo (7 días)

  • Lun: 30′ paseo ágil + 10′ obediencia + 10′ olfato.

  • Mar: 40′ senderismo suave.

  • Mié: 25′ paseo + 15′ rastro/“búsqueda del tesoro”.

  • Jue: 30′ trote suave (interválico) + 5′ enfriamiento.

  • Vie: 20′ paseo + 15′ habilidades (junto, giros, posiciones).

  • Sáb: 50–60′ ruta en naturaleza o natación si es posible.

  • Dom: día ligero: 20–30′ paseo tranquilo + juegos de calma.

Con una dosificación inteligente, el Rottweiler se mantiene fuerte, centrado y sereno. La combinación justa de movimiento, olfato y obediencia es el atajo para un perro estable… y un hogar más tranquilo.

Inteligencia, adiestramiento y socialización: claves para una buena convivencia

La inteligencia del Rottweiler se aprecia en su capacidad para aprender rápido, generalizar señales y mantener la concentración incluso con distracciones. Dentro de las Características del Rottweiler, esta facilidad para el trabajo debe orientarse con un plan claro desde cachorro: reglas simples y coherentes, sesiones cortas, objetivos medibles y refuerzo inmediato cuando actúa como esperamos. Un manejo firme no es sinónimo de dureza; la firmeza nace de la consistencia, de comunicar siempre lo mismo y de guiar con calma.

El adiestramiento ideal combina refuerzo positivo, gestión del entorno y una escalera de dificultad bien diseñada. Primero se enseña la conducta en un contexto sin presión (por ejemplo, el “sentado” en casa), después se prueba en escenarios nuevos y, por último, se consolida con distracciones controladas. Señales esenciales como “junto”, “quieto”, “ven”, “suelta”, “a tu sitio” y una orden de relajación marcan la diferencia en la vida diaria: facilitan paseos sin tirones, visitas tranquilas y una convivencia segura con invitados y otros perros. El uso de un marcador (una palabra breve o click) acelera la comunicación; evitar tirones o castigos físicos protege su vínculo y su motivación por trabajar.

La socialización es el otro pilar. Consiste en exponer de manera progresiva y positiva al perro a personas, superficies, sonidos, entornos urbanos y rurales, vehículos y manipulaciones veterinarias. No se trata de “conocerlo todo en un fin de semana”, sino de crear experiencias previsibles y amables que enseñen al Rottweiler a leer el mundo sin sobrerreaccionar. Para ello, conviene presentar estímulos a distancia de confort, premiar la mirada tranquila y priorizar la neutralidad educada sobre la efusividad; un perro poderoso y estable no necesita saludarlo todo, necesita ignorar con elegancia cuando toca. Si aparece inseguridad, reducimos distancia, damos una tarea sencilla (contacto visual o ir al “sitio”) y reforzamos la calma: así evitamos que el instinto de protección se dispare por mala gestión del estrés.

En la adolescencia es normal una regresión temporal (más excitabilidad, menos atención). Anticiparlo ayuda: mantenemos rutinas, aumentamos el trabajo de olfato y autocontrol, dosificamos el ejercicio físico y evitamos ponerlo en situaciones que rebasen su umbral. Un Rottweiler bien educado aprende a esperar, soltar, ceder el paso y relajarse en casa; esa serenidad no aparece sola, se construye cada día con reglas simples (no empujar puertas, bajar del coche solo a la orden, comer cuando se lo permitimos) y con descanso suficiente entre entrenamientos.

Salud y esperanza de vida: problemas frecuentes y revisiones recomendadas

La esperanza de vida del Rottweiler suele situarse entre 8 y 10 años, con variaciones según genética, manejo, peso y prevención veterinaria. Mantenerlo ligero, activo y bien monitorizado es la palanca más poderosa para ganar calidad —y a menudo, tiempo— de vida.

Principales problemas de salud a vigilar
El Rottweiler es una raza grande y musculosa; por ello comparte ciertos riesgos ortopédicos y sistémicos típicos de los perros de su tamaño:

  • Displasia de cadera y codo: puede provocar dolor, cojera intermitente y artrosis precoz. La crianza responsable y el control de peso reducen el impacto.

  • Osteocondritis disecante (OCD) y rotura del ligamento cruzado: cuadros de cojera en jóvenes o adultos activos; conviene dosificar saltos e impactos, especialmente en crecimiento.

  • Dilatación–vólvulo gástrico (torsión): emergencia potencial en razas de pecho profundo. Medidas preventivas: comidas fraccionadas, evitar ejercicio intenso antes y después de comer y valorar gastropexia preventiva con tu veterinario.

  • Cardiopatías (p. ej., estenosis subaórtica): pueden cursar con intolerancia al ejercicio o síncopes; la auscultación periódica y el eco cardiaco ante sospecha son claves.

  • Trastornos endocrinos y de piel (hipotiroidismo, dermatitis alérgica): suelen manifestarse con pelo opaco, picores o aumento de peso.

  • Neoplasias en razas grandes (p. ej., osteosarcoma): revisiones regulares y detección temprana de bultos o dolores localizados mejoran el pronóstico.

Revisiones veterinarias recomendadas

  • Cachorro y joven (hasta 18 meses): calendario completo de vacunación y desparasitación, control de crecimiento y nutrición para razas grandes, seguimiento del desarrollo articular; si hay historial familiar, valorar radiografías de cadera/codo en el momento adecuado.

  • Adulto (1,5–7 años): revisión anual con exploración física completa, auscultación cardiaca, control de peso y dientes, analítica básica (hemograma/bioquímica) y, si procede, radiografías de seguimiento en perros de trabajo/deporte.

  • Senior (desde 7–8 años): chequeo cada 6–12 meses, analítica completa, función tiroidea, presión arterial, evaluación de dolor crónico/artrosis y plan de ejercicio de bajo impacto (natación, paseos rítmicos). Ante soplos o antecedentes, ecocardiografía.

Hábitos que alargan su buena vida
Mantén un índice de condición corporal 4–5/9, raciones pesadas (no “a ojo”) y premios dentro del 10% de las calorías. Prioriza piensos o dietas formuladas para razas grandes con soporte articular (EPA/DHA, glucosamina/condroitina) y agua siempre disponible. Combina ejercicio moderado y constante con estimulación mental (olfato, obediencia breve); el descanso es parte del tratamiento: superficies mullidas, control del frío/humedad y suelo antideslizante para proteger articulaciones.

Alimentación y cuidados diarios: dieta, higiene y mantenimiento del pelo

Dentro de las Características del Rottweiler, una rutina de alimentación e higiene bien diseñada marca la diferencia entre un perro simplemente grande y uno fuerte, brillante y equilibrado. La meta es sencilla: peso óptimo, digestiones tranquilas y piel/manto en su mejor versión.

Dieta: qué, cuánto y cuándo
Un Rottweiler rinde mejor con alimentos formulados para razas grandes, ricos en proteína de calidad y con control de calcio y fósforo para proteger huesos y articulaciones. Mantén un índice de condición corporal 4–5/9: costillas palpables sin exceso de grasa y cintura visible. Pesa las raciones (no “a ojo”), reparte la comida en 2 tomas diarias y limita los premios a <10% de las calorías. Prioriza grasas saludables y omega-3 (EPA/DHA) para articulaciones y pelo. Agua siempre fresca y disponible. Para reducir el riesgo de torsión, evita el ejercicio intenso 60–90 minutos antes y después de comer y promueve ingestas calmadas (puedes usar comederos antivoracidad si traga con ansiedad).

Higiene: pequeño ritual, grandes resultados
La boca se cuida cepillando 3–4 veces por semana o con ayudas específicas para el sarro; una masticación controlada (aprobada por tu veterinario) contribuye a la limpieza. Las uñas deben recortarse cada 2–4 semanas para mantener un apoyo estable; si oyes “clic-clic” al caminar, ya están largas. Limpia oídos 1 vez por semana con solución adecuada y gasas (nunca bastoncillos), y revisa ojos y almohadillas tras ejercicio o campo. Un descanso de calidad en superficie mullida protege articulaciones y puntos de apoyo.

Mantenimiento del pelo: corto, pero exige constancia
El manto es corto, denso y con subpelo: requiere cepillado 2–3 veces por semana con carda suave o guante de goma para retirar pelo muerto y repartir los aceites naturales. En mudas estacionales (primavera/otoño), aumenta la frecuencia y emplea una herramienta de deslanado con técnica suave para no dañar la piel. Baño cada 6–8 semanas (o cuando lo necesite) con champú pH canino; aclara a fondo y seca por completo, sobre todo en clima húmedo. Finaliza con revisión rápida: piel sin rojeces, brillo uniforme y marcaciones fuego limpias.

Rutina diaria que funciona
Mañana: paseo, agua fresca, toma principal y breve revisión de ojos/orejas. Tarde: actividad mental (olfato/obediencia), hidratación y toma ligera. Noche: cepillado corto (5′), chequeo de uñas/almohadillas y descanso en cama acolchada, alejada de corrientes y suelos resbaladizos.

Convivencia en casa: con niños, otros animales y vida en piso

La convivencia con un Rottweiler puede ser cálida, ordenada y segura si se planifica desde el primer día. No se trata de “tener mano dura”, sino de gestionar el entorno, enseñar rutinas claras y anticipar situaciones.

Con niños: vínculo bajo normas y supervisión activa
El Rottweiler suele ser afectuoso y paciente con los pequeños del hogar, pero la seguridad empieza por las reglas: no abrazos por el cuello, no subirse encima, no molestar cuando come o descansa, y siempre un adulto supervisando cualquier interacción. Enseña al perro conductas “automáticas” en presencia de niños (por ejemplo, “a tu sitio” en su cama cuando hay juego intenso) y refuerza la calma: si se excita, pausa, redirige y premia el autocontrol. Recuerda que los límites protegen a ambos.

Con otros perros y animales: neutralidad educada
Un Rottweiler bien socializado no tiene por qué ser efusivo con otros perros; su objetivo es la neutralidad respetuosa. Presentaciones graduales y en paralelo, paseando con distancia de confort, ayudan a evitar tensiones. En casa, las presentaciones controladas (correas relajadas, espacios amplios, recursos duplicados: camas, comederos, juguetes) reducen conflictos. Con gatos u otros pequeños animales, haz desensibilización progresiva y trabajo de foco (mirar al guía → premio), priorizando que el perro aprenda a ignorar en lugar de perseguir.

Vida en piso: sí, si cubres sus necesidades
Un Rottweiler puede vivir perfectamente en un apartamento siempre que tenga rutinas diarias de ejercicio y estímulo mental. Plan mínimo: tres salidas (una principal de 40–60′ a ritmo sostenido y dos de 15–20′), más trabajo de olfato y obediencia breve en casa. Invierte en alfombras antideslizantes para proteger articulaciones, enseña el “sube/baja” para escaleras y acostúmbralo al ascensor desde cachorro. La gestión del ruido (enseñar a no reaccionar a portazos, timbres o perros del pasillo) empieza con ejercicios de calma en su cama y refuerzos por ignorar estímulos.

Higiene de convivencia: reglas simples, hogar tranquilo
Puertas y sofás se gestionan con permisos, la comida empieza y termina a tu señal, y las visitas se reciben con un protocolo repetible: correa ligera, “a tu sitio”, premio por mantener posición y liberación cuando esté sereno. Barreras/baby gates, parque o jaula tipo “kennel” (asociada a descanso y cosas buenas) y una cama cómoda en zona tranquila son aliados para ordenar el día a día sin fricciones.

Gestión de ausencias y estímulo mental
Practica el estar solo de forma progresiva (salidas muy cortas que vas ampliando), deja juguetes rellenables o tareas de búsqueda y, al volver, ignora la efusividad hasta que se relaje para no reforzar ansiedad. Diez minutos de olfato o puzzles cansan más que media hora de actividad física sin objetivo; aprovéchalo en días de lluvia o poco tiempo.

Preguntas frecuentes sobre las Características del Rottweiler (FAQ)

1. ¿Cómo es el temperamento del Rottweiler?

El Rottweiler suele ser un perro seguro de sí mismo, estable y muy leal a su familia. Tiende a mostrarse reservado con desconocidos, algo normal en una raza con instinto de guarda. Con una socialización temprana y constante, puede convivir con naturalidad en entornos familiares y urbanos, manteniendo ese equilibrio entre calma y vigilancia.

2. ¿El Rottweiler es agresivo o “peligroso” por naturaleza?

No. La agresividad no es una característica “automática” de la raza. Lo que sí es habitual es un fuerte instinto protector y una gran potencia física, por lo que la educación, la socialización y el manejo responsable son imprescindibles. Un Rottweiler bien criado y bien entrenado suele ser un perro controlable, obediente y predecible.

3. ¿Es buen perro para familias con niños?

Puede serlo, siempre que se cumplan dos condiciones: educación adecuada del perro y normas claras en casa. Es importante enseñar a los niños a respetar al animal (espacio, descanso, comida) y supervisar interacciones, especialmente cuando son pequeños. Con convivencia bien gestionada, muchos Rottweilers se muestran cariñosos y protectores con su familia.

4. ¿Qué tamaño y peso puede alcanzar un Rottweiler adulto?

Es una raza grande, de estructura fuerte y compacta. De forma orientativa, los machos suelen ser más altos y pesados que las hembras. Lo más importante no es solo el número en la báscula, sino que mantenga una condición corporal atlética: cintura visible, buena musculatura y sin exceso de grasa.

5. ¿Cuánto ejercicio necesita al día?

Necesita ejercicio diario y también estimulación mental. No se trata solo de “cansarlo”, sino de darle rutinas que equilibren cuerpo y cabeza: paseos con objetivos (oler, explorar), juegos de búsqueda, obediencia, trabajo de autocontrol y actividad moderada de fuerza. Un Rottweiler sin actividad suficiente puede desarrollar estrés, aburrimiento y conductas no deseadas.

6. ¿Es fácil de adiestrar?

Suele aprender rápido cuando se trabaja con constancia, claridad y refuerzo positivo. Es una raza inteligente y colaboradora, pero también puede ser testaruda si nota falta de liderazgo tranquilo o reglas inconsistentes. Lo ideal es comenzar desde cachorro con obediencia básica, socialización y manejo, y mantener sesiones cortas y regulares.

7. ¿Cómo se cuida su pelo? ¿Muda mucho?

Su manto es corto y relativamente fácil de mantener. Aun así, puede mudar bastante, sobre todo en cambios de estación. Un cepillado semanal (y más frecuente en épocas de muda) ayuda a retirar pelo suelto y mantener la piel sana. El baño debe ser ocasional, sin excesos, para no irritar la piel.

8. ¿Qué problemas de salud son más frecuentes en la raza?

Como raza grande, es importante vigilar articulaciones (caderas y codos), peso corporal y salud cardíaca. La prevención se basa en: elegir un criador responsable (pruebas de salud), controlar el crecimiento en cachorros, evitar sobrepeso, hacer ejercicio adecuado y realizar revisiones veterinarias periódicas. Detectar a tiempo cualquier molestia al levantarse, cojera o intolerancia al ejercicio marca la diferencia.

9. ¿Cuántos años vive un Rottweiler?

La esperanza de vida suele situarse alrededor de una década, variando según genética, cuidados, peso, estilo de vida y prevención veterinaria. Mantenerlo en su peso ideal, con buena alimentación, actividad diaria y controles regulares es clave para alargar su calidad de vida.

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Esperamos que la información ofrecida por Máster en Marketing de Características del Rottweiler te haya sido útil!